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Lunes 27 de noviembre de 2006 [Cursos y Conferencias]

"Navarra sufre un importante retraso en su cultura social emprendedora y es necesario impulsar medidas en este ámbito porque en el futuro vamos a depender de las empresas que se creen aquí"

Así lo señalaba el empresario Sixto Jiménez durante la primera sesión del Seminario de Innovación Empresarial que organiza la Universidad Pública de Navarra

zoomEl empresario Sixto Jiménez acompañado por el profesor Emilio Huerta, coordinador del Seminario de Innovación Empresarial de la Universidad Pública de Navarra

El empresario Sixto Jiménez acompañado por el profesor Emilio Huerta, coordinador del Seminario de Innovación Empresarial de la Universidad Pública de Navarra

"En Navarra tuvimos la suerte histórica de contar en los años 60 con dirigentes como Huarte y Urmeneta que impulsaron la capacidad de autogobierno foral para la implantación de industrias. Esto ha permitido que hoy en Navarra haya más de 130 multinacionales y seamos uno de los pocos puntos del globo donde confluyen todas las culturas de producción ( japoneses, alemanes, americanos, franceses...).

Esto nos ha dado una gran riqueza humana con la consolidación tanto de excelentes mandos directivos, como de trabajadores con gran formación. Pero nos hemos ganado la vida en base a las factorías que han puesto otros. Esto ha derivado hasta llegar al importante retraso que sufre Navarra en la cultura de creación de empresas. Y esto es vital para el desarrollo de nuestra región porque en el futuro iremos dependiendo cada vez más de las que creemos nosotros".

Así se expresaba en la Universidad Pública de Navarra el empresario y Presidente de Tuttipasta Sixto Jiménez en su intervención con la que se inició el ciclo de encuentros con dirigentes empresariales que se llevan a cabo dentro la XII edición del Seminario de Innovación Empresarial. Este programa, en el que participan 31 estudiantes forma parte de las actividades que el Laboratorio Universitario de Creación de Empresas, LUCE, lleva a cabo la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Pública de Navarra, en colaboración con CEIN. El empresario habló en su intervención sobre "Cultura de confianza y la innovación".

Sixto Jiménez explicó a los participantes en el encuentro su trayectoria profesional que comenzó tras licenciarse en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Comercial de Deusto, en la empresa Embutidos Mina, donde fue durante cuatro años, director comercial. Posteriormente ocupó la dirección de Bildu-Lan S Coop, dedicada a la maquinaria.

El pasado mes de octubre Sixto Jiménez fue nombrado Presidente deTuttipasta, empresa líder en la producción de platos de pasta fresca de alta gama en el ámbito nacional. Consejero delegado de Viscofan durante 14 años, empresa en la que también fue director gerente durante tres años, ha tenido puestos de responsabilidad en diferentes compañías, además de desarrollar su propio proyecto empresarial con Interlamas Siglo XXI. Además ha sido consejero delegado y empresario con diversas participaciones y presencia en varios consejos de empresas y juntas directivas de entidades, entre ellas Caja Navarra.

Esta carrera se completa con su presencia activa en otras entidades sociales. Así en la actualidad es Vicepresidente de Eusko Ikaskuntza- Sociedad de estudios Vascos, miembro de The Advisory Board of CBS de la Universidad de Nevada,, Patrono de la Fundación Euskomedia y presidente de la ONG Properú, entre otros cargos.

Cultura de confianza para la innovación

Sixto Jiménez expuso en su intervención lo que a su juicio constituye una herramienta clave de innovación para destacar como organización, la cultura de la confianza. Basándose en su propia experiencia profesional, Sixto Jiménez quien próximamente va a publicar un libro sobre este tema, definió la cultura de la confianza "como la estrategia en donde la información y la crítica fluyen con facilidad, en la que no hace falta formalizar los procesos de información porque surgen de una forma natural, y cuando los objetivos están claros, se transmiten con facilidad, porque hay una sintonía psicológica". La asunción de esta cultura implica "asumir una estrategia continua de alerta, flexibilidad y rapidez".

A juicio de este directivo, las empresas que desarrollan este tipo de cultura "son radicalmente innovadoras y más rápidas en la ejecución, lo que hoy en día resulta un factor enormemente importante para ser competitivos, y por lo tanto las probabilidades de éxito van a ser superiores. Son empresas donde la visión es más ancha y larga y además está en revisión permanente lo que permite detectar los puntos débiles propios y de la organización".

Por contra "las empresas jerárquicas en donde predomina el exceso de jerarquía y la actitud de hipercontrol son empresas que garantizan unos mínimos, pero pierden mucho en creatividad y ritmo de implementación. En consecuencia, en un mundo que se mueve tan deprisa, tienen pocas posibilidades de sobrevivir".

El empresario ponía como ejemplo de buen hacer la empresa Tuttipasta de la que es presidente, desde el pasado mes de octubre. "Hay un equipo magnífico, que así lo ha demostrado en los últimos años. Afortunadamente se trata de una empresa con una cultura de confianza consolidada, que ha conseguido un liderazgo en hostelería y que es muy competitiva porque se mueve muy deprisa".

Necesidad de contagio social

Sixto Jiménez intervino en el Seminario de Innovación Empresarial en el que participan 31 estudiantes de la Universidad Pública de Navarra seleccionados por su vocación emprendedora. A ellos les expuso las cualidades personales que a su juicio debe de reunir un emprendedor. "Debe de ser una persona con carácter, tenacidad y con la dosis exacta de optimismo y realismo. Además debe amar lo que hace y tener la suficiente autocrítica y rapidez en la decisión y ejecución".

Sixto Jiménez se congratuló de hablar ante unos jóvenes que muestran una vocación emprendedora que "yo tuve pero no me atreví a desarrollar cuando salí de la universidad, y que lo he hecho cuando tenía posibilidades de éxito, con contactos, experiencia, agenda, ahorros etc.."

En este sentido, felicitó a la Universidad Pública de Navarra por llevar a cabo iniciativas como el Laboratorio Universitario de Creación de Empresas "que fomentan la implantación de una cultura social emprendedora. Porque, la cultura emprendedora es una cuestión de contagio social, basada en una forma de ser y generar confianza. Para ello se exige primero autoconfianza. Lógicamente si tú ves que en tu ambiente social próximo hay quien emprende y hay quien logra, es más probable que tú te veas con capacidad de emprender y lograr".

Como casos próximos de éxito, Sixto Jiménez mencionó Guipúzcoa o algunas zonas concretas de Navarra como Sakana o Peralta. Sin embargo, en general Sixto Jiménez se lamenta del retraso que la Comunidad Foral presenta en este ámbito. "En Navarra tuvimos la suerte histórica de contar en los años 60 con dirigentes como Huarte y Urmeneta que impulsaron la capacidad de autogobierno foral para la implantación de industrias. Ahora necesitamos de nuevo un impulso de las instituciones porque en el futuro iremos dependiendo cada vez más de las que creemos nosotros. De ahí que sea muy necesario impulsar iniciativa que propaguen ese efecto de contagio social".