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Martes 2 de mayo de 2017 [Investigacion]

Un profesor del Departamento de Ciencias de la Salud de la UPNA monitoriza el ejercicio físico del equipo Naturhouse La Rioja

Miguel Moreno controla, a través de unos sensores, los entrenamientos y partidos de los jugadores del club de balonmano de la liga ASOBAL

zoomJugadores del equipo Naturhouse La Rioja posan con Miguel Moreno (de pie, 1º. por la izquierda).

Jugadores del equipo Naturhouse La Rioja posan con Miguel Moreno (de pie, 1º. por la izquierda).

Miguel Moreno Martínez, profesor del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y presidente de la Asociación Española de Fisioterapeutas del Deporte (AEF-D), ha puesto en práctica en el club profesional de balonmano Naturhouse La Rioja de Logroño, que compite en la liga ASOBAL de la máxima categoría de este deporte, un sistema de monitorización de frecuencia cardíaca. A través de sensores, recoge información en tiempo real durante la actividad diaria de los jugadores (entrenamientos y partidos) y permite el control simultáneo de sus evoluciones (también en tiempo real) durante el ejercicio físico que realizan.

Miguel Moreno, que dirige el Centro de Fisioterapia y Medicina Deportiva Las Gaunas en Logroño, ya aplica este sistema en otros deportes, aunque, con el citado club de balonmano, es la primera vez que lo pone en práctica en un equipo que compite en pabellón cubierto.

A su juicio, se trata de una metodología “sencilla, pero eficaz”. “De forma previa al inicio de los entrenamientos o de la competición, se coloca en los jugadores un grupo de sensores y medidores de su frecuencia cardiaca —señala Miguel Moreno—. Estos sensores emiten una señal, que es recibida en un dispositivo central, una tableta electrónica, que controla el preparador físico junto a los técnicos del equipo durante el entrenamiento o la competición. Estas señales son procesadas y muestran en tiempo real la frecuencia cardiaca del jugador y sus umbrales de intensidad. Al establecer los parámetros de los jugadores, como peso, edad o altura, además de compararlos con los valores obtenidos en los reconocimientos médicos iniciales, las gráficas que se generan son individualizadas a sus características y proporcionan una valiosa información para el preparador”.

Los objetivos de este sistema son “conocer en tiempo real la intensidad percibida por el sujeto, controlar el estado de adaptación del jugador, concretar el volumen de cargas planificadas en la programación, obtener un ‘feedback’ objetivo y cuantificado del individuo y comparar los tiempos de recuperación”, según Miguel Moreno, que imparte docencia en el grado de Fisioterapia del campus de Tudela de la UPNA.