• ES
  • EU
  • EN


Noticias


Miércoles 4 de enero de 2017 [Investigacion]

La sociedad actual vive un incompleto regreso a lo religioso por la crisis individual de las creencias, según una tesis leída en la UPNA

Felipe Martín Huete, nuevo doctor en Sociología, señala que no se ha impuesto el renacer a la religión, tal como se anunciaba a finales de los 70

zoomFelipe Martín Huete, nuevo doctor por la UPNA

Felipe Martín Huete, nuevo doctor por la UPNA

La desecularización o vuelta a lo religioso del mundo contemporáneo, tal como se anunciaba a finales de la década de 1970, no se ha impuesto en la actualidad; más bien se muestra incompleta, debido a la persistencia de elementos como la secularización o desacralización de la conciencia individual, en cuanto crisis de la creencia y de la pertenencia religiosa, pérdida de lo sobrenatural e instauración de una incertidumbre existencial. Así lo constata Felipe Martín Huete (Algarinejo, Granada, 1972), licenciado y doctor en Filosofía por la Universidad de Granada, en su tesis doctoral en Sociología leída en la Universidad Pública de Navarra (UPNA), que ha sido dirigida por Josetxo Beriáin Razquin, catedrático del Departamento de Sociología, y ha sido calificada con sobresaliente “cum laude” por unanimidad.

En su investigación, para la que ha estudiado la obra de los sociólogos de la religión Peter L. Berger, José Casanova, Grace Davie y Danielle Hervieu-Léger, parte del “paradigma moderno de la secularización”, cuya “postulación fundamental se basaba —y hoy sigue aún persistiendo— en la máxima de que, a medida que las sociedades se modernizan, se hacen más complejas, más racionalizadas, más individualistas y menos religiosas”, apunta Felipe Martín, en su tesis.

La incompleta desecularización

Esta tesis doctoral, según su autor, pretende demostrar cómo la persistencia de la secularización se sustenta en lo que denomina como “la incompleta desecularización”, algo que viene “determinado por el modelo religioso imperante”. “Este modelo no pretende ser, ni puede serlo ya, un marco global y configurador de sentido, sino más bien un modelo neo-nostálgico en el que satisfacer parcial y particularmente las necesidades de sentido de la contemporaneidad”, señala.

De igual forma, esta tesis doctoral también pretende “desvelar que la desecularización puede ser una realidad si se enfoca o no desde unas pretensiones o modelos religiosos diferentes”. “Si nos quedamos meramente con el modelo de ‘resurgimiento religioso’, la desecularización parece haber medianamente cumplido las expectativas señaladas y aventuradas por los teóricos de este paradigma —afirma—. Sin embargo, si se pretende ver en ella el modelo durkheimiano o bergeriano, en cuanto marco configurador de sentido social, entonces se debe hacer un análisis más detenido para comprobar que la desecularización no es más que una mera ilusión, un mero fuego de artificio que muestra su debilidad en la experiencia y la dinámica social actual. Una dinámica que viene determinada por lo que es la principal y más importante característica del paradigma secularizador: la secularización de la conciencia moderna”.

Aunque se ha producido un auge a nivel público y político de la religión, Felipe Martín considera que “se ha descuidado la parte del individuo como creyente, como persona que hace sociedad, política y, en definitiva, ámbito público”. Por tanto, “si las bases de ese éxito público de la religión están sustentadas en las arenas movedizas que representan los individuos como creyentes que no encuentran sentido en la religión actual, toda la torre se nos cae encima”, indica.

Estragos en la conciencia moderna

A su juicio, la secularización “está haciendo estragos en la conciencia de los individuos donde el clima de incertidumbre y de desorientación moral y existencial no encuentra respuesta en el marco religioso contemporáneo”. “El modelo religioso imperante no pretende ser, ni puede serlo ya, un marco global y configurador de sentido, sino más bien, un modelo neo-nostálgico en el que satisfacer parcialmente y particularmente las necesidades de sentido”, añade.

Por todo ello, Felipe Martín considera “la secularización de la conciencia moderna” como la principal y más importante característica del paradigma secularizador. “La religión podrá resurgir o permanecer en la esfera pública, pero es un hecho irrevocable la increencia, el indiferentismo, el ateísmo y la pérdida de lo sagrado en las conciencias de muchos individuos de hoy”, concluye.

Breve currículum

Felipe Martín Huete se licenció en Filosofía y Ciencias de la Educación (especialidad de Filosofía) en la Universidad de Granada, donde también cursó el Máster en Ciencias de las Religiones y, en 2007, se doctoró en Filosofía. Tras su tesis en Sociología en la UPNA, actualmente realiza su tercera tesis doctoral en el Departamento de Teología de la Universidad de Murcia.

Especializado en la Filosofía y la Sociología de la Religión, es autor de numerosos artículos sobre estas materias y ha publicado dos libros: “El lenguaje religioso de Paul Ricoeur. Hermenéutica, fenomenología y teología en ‘La symbolique du mal” y “La secularización como proceso dialéctico. Una reinterpretación del pensamiento de Peter L. Berger”.

Felipe Martín es especialista en el pensamiento del estadounidense Peter L. Berger, teólogo luterano y sociólogo, y en temas relacionados con la secularización, aunque también ha estudiado a autores como Paul Ricoeur, Martin Heidegger, Simone Wiel o Baltasar Gracián, entre otros.