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Jueves 30 de octubre de 2008 [Relaciones Internacionales]

"El proceso de integración de los inmigrantes ha sido espectacular y es un éxito del modelo de acogida de España"

Según los profesores de la Universidad Pública de Navarra, Miguel Laparra Navarro y Begoña Pérez Eransus, autores del estudio sobre Exclusión social en España del VI Informe Foessa

zoomEl profesor Miguel Laparra Navarro (izda) junto a Angel Arriví (Cáritas) y Silverio Agea (Foessa) durante la presentación del VI Informe.

El profesor Miguel Laparra Navarro (izda) junto a Angel Arriví (Cáritas) y Silverio Agea (Foessa) durante la presentación del VI Informe.

Los profesores del Departamento de Trabajo Social de la Universidad Pública de Navarra, Miguel Laparra Navarro y Begoña Pérez Eransus, han dado a conocer los resultados de su estudio sobre "La exclusión social en España: un espacio diverso y disperso en transformación", que forma parte de VI Informe Foessa sobre Exclusión y Desarrollo Social en España 2008. Según estos autores "España ha recibido en la última década uno de los flujos de inmigración más importantes del mundo y el proceso de integración ha sido espectacular: el 60% de los inmigrantes está razonablemente integrado en la sociedad, aunque hay un 14% afectado por procesos de exclusión severa".

De los ocho capítulos que componen el Informe Foessa, el relativo a la exclusión social ha sido elaborado por los profesores de la Universidad Pública de Navarra Begoña Eransus y Miguel Laparra, que ayer habló sobre "La exclusión como fenómeno estructural" en el Congreso sobre Exclusión Social y desarrollo social en España que se celebra en Madrid del 29 al 31 de octubre. La Fundación Foessa (Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada) y Cáritas Española han hecho públicos los datos del VI Informe, en cuya elaboración han participado durante el último año 40 expertos de diversas universidades y grupos de investigación. El estudio aporta una visión de la realidad estatal en torno a la estructura social, la desigualdad y la pobreza, las relaciones sociales y la cooperación internacional, entre otras cuestiones.

Los profesores Laparra y Pérez han elaborado también un nuevo y amplio sistema de indicadores de exclusión social que permita abordar este concepto desde varias dimensiones: económica (empleo, participación en la producción), político-social (derechos políticos y sociales como educación, vivienda o salud) y relacional (ausencia de relaciones sociales y relaciones sociales conflictivas).

"En términos de ingresos monetarios -explica el profesor Laparra-, los problemas de pobreza moderada afectan al 20% de la población, lo que significa que se mantienen casi estables desde mediados de los años ochenta". En los últimos años ha disminuido la pobreza más extrema y existe un 5,3% de hogares afectados por procesos de exclusión severa, algo que en términos absolutos supone unos 800.000 hogares en España. "Éstos deberían convertirse en la máxima prioridad de las políticas sociales con vistas a garantizar la cohesión de la sociedad, ya que son éstos los hogares con los que se presenta el mayor distanciamiento, la mayor fractura social".

Inmigración e integración

Tal y como señala el estudio, el factor étnico es un elemento que multiplica la diversidad del espacio social de la exclusión: casi la mitad del espacio social de la exclusión se asocia a minorías étnicas. Durante los últimos años, España ha recibido más de 500.000 inmigrantes al año, uno de los flujos más importantes del mundo, mayor en términos relativos que el que haya podido vivir Estados Unidos.

"Sin embargo -indica el profesor Laparra-, teniendo en cuenta que además es un sector que viene a dar respuesta a una demanda de trabajo de baja cualificación, el proceso de integración ha sido espectacular".

En concreto, la mayoría de la población extranjera ha desarrollado un proceso rápido de integración y más de 3 millones se han integrado sin problema. "Aún así, un 40% de extranjeros presenta alguna forma de exclusión como precariedad y vulnerabilidad, y la exclusión severa afecta al 14 % exclusión".

Tipos de exclusión social y políticas sociales diferentes

Si hablamos de colectivos, los problemas de integración social no se concentran en un colectivo muy determinado "sino que predominan los mecanismos de compensación, que hacen que la exclusión social afecte a un sector notablemente más reducido: el 17,2% de los hogares presenta un índice de exclusión por encima del doble de la media, 2,6 millones de hogares con problemas notables de integración".

La complejidad de las situaciones de exclusión social tampoco permite hacer ecuaciones simples como el hecho de que a mayor nivel de renta, mayor integración social. "En términos territoriales, esto es algo que ocurre por ejemplo en la zona Noreste (Aragón, Navarra, Comunidad Autónoma Vasca y La Rioja), pero no por ejemplo en Madrid o en la zona Este (Cataluña, Baleares y Valencia)"

Según el estudio elaborado por los profesores de la Universidad Pública de Navarra, podemos establecer dentro de la exclusión social tres colectivos que deberían ser objeto de diferentes políticas sociales:

En primer lugar, la pobreza integrada: sectores integrados socialmente pero con ingresos insuficientes que les sitúan por debajo del umbral de pobreza y suponen el 12,2% de los hogares. Afecta especialmente a las personas ancianas, tanto cuando son las sustentadoras del hogar como cuando forman parte de un hogar más amplio (uno de cada cinco hogares), y también en los hogares con personas con minusvalía o enfermedades crónicas. "Para mejorar su situación - señalan los autores-, las políticas redistributivas, basadas en los mecanismos clásicos de la fiscalidad y la seguridad social, deberían ser suficientes".

En segundo lugar encontramos los excluidos con dinero: uno de cada diez hogares que se encuentran situados por encima del umbral de pobreza y que no tienen por qué formar parte de los objetivos prioritarios de los programas de transferencia de rentas. Su situación es vulnerable en un contexto de crisis de empleo. Afecta especialmente a las personas solas (necesitadas de apoyo y espacios para la interrelación), a los hogares con personas con minusvalía y enfermedades crónicas o incapacitantes y a los inmigrantes. En opinión de los autores, son colectivos que presentan diversos problemas de integración social que no deberían quedar al margen de la intervención de los servicios sociales.

Por último, el colectivo de los excluidos pobres: poco más del 7% de los hogares y a los que se supone van destinados los programas de rentas mínimas de inserción de las Comunidades Autónomas y otros programas similares. De ellos, poco menos de la mitad (medio millón de hogares, aproximadamente) se sitúa en pobreza extrema y exclusión social. En este grupo se sitúan los hogares con personas en paro, familias gitanas y hogares monoparentales. Seis de cada diez familias gitanas se encontraría en esta situación y la incidencia en otras minorías étnicas y en los barrios deteriorados también sería importante. "La carencia de una auténtica malla de seguridad (las rentas mínimas no acaban de cumplir esa función en la inmensa mayoría de las CC.AA.) hace que la situación de estas familias se muestre especialmente delicada y es, posiblemente, el mayor reto de cohesión social en España"

Gráficas y tablas referentes a la exclusión social en España