El rendimiento por el que se rigen las normas de permanencia se exige a la finalización del curso académico, y es el número de créditos que se deben haber superado hasta el momento (de todos los cursos), sin tener en cuenta las asignaturas convalidadas/reconocidas o adaptadas.
Se establece según la siguiente fórmula:
Rendimiento = (n-1) x ECTS/2 + 6
Siendo:
- n= número de matriculaciones realizadas en la titulación o, si fueron matrículas semestrales, número de matrículas realizadas en la titulación dividido por dos
- ECTS= total de créditos matriculados en el curso académico actual