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Viernes 1 de agosto de 2008 [Publicaciones]

El profesor de la Universidad Pública de Navarra, Francisco Falcone Lanas, coautor de un manual sobre comunicaciones móviles

zoomEl profesor Francisco Falcone Lanas.

El profesor Francisco Falcone Lanas.

Enmarcado en las iniciativas del Plan Avanza -puesto en marcha por el Gobierno español para el desarrollo de la sociedad de la información- se ha editado el manual "Ciudadanía móvil", una publicación de la que es coautor el profesor de la Universidad Pública de Navarra Francisco Falcone Lanas y que ofrece un completo análisis de las posibilidades de las comunicaciones inalámbricas. Tal y como explica Falcone, en esta evolución tecnológica continua "ya no vamos a hablar de teléfono fijo y móvil, sino de dispositivos móviles: un terminal que utilizarás como fijo en tu casa pero que te lo llevarás a la calle; será tu teléfono móvil, pero será un dispositivo que servirá además para muchas otras cosas: pagar el taxi, conectar el GPS del coche, emitir un certificado digital, etc."

Francisco Falcone Lanas es ingeniero y profesor asociado de Teoría de la Señal y Comunicaciones en el Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la Universidad Pública de Navarra. Junto con él, Ramón Millán, ingeniero de desarrollo de Ericsson, y José Manuel Huidobro, vocal del Colegio de ingenieros de Telecomunicación en Madrid, han escrito el manual "Ciudadanía móvil". El profesor Falcone se ha centrado en los dos capítulos relativos a Alternativas de movilidad y Otros dispositivos móviles, que se complementan con los otros cuatro capítulos del libro: Ciudadanía móvil, ¿Cómo funcional una red móvil?, Servicios básicos con el móvil y Servicios avanzados con el móvil. El manual está accesible en formato digital a través de la dirección http://www.red.es/publicaciones/articles/id/2215/ciudadania-movil.html

A principios de este año 2008 se habían superado los 3.300 millones de usuarios de móviles en el mundo, lo que significa que prácticamente la mitad de los habitantes del planeta tiene uno. En este contexto, el profesor Francisco Falcone insiste en que debemos empezar a cambiar nuestra concepción del móvil y hablar no ya de teléfonos móviles sino de movilidad y de dispositivos móviles, porque las conocidas plataformas Nintendo DS o la PSP tienen conexión Wi-Fi y al final son también dispositivos móviles. "Lo que sugiere la evolución tecnológica es que vamos a tener terminales que van a navegar por distintas redes, aunque el usuario no va a ser consciente de ello porque la navegación será algo totalmente transparente, y el teléfono que tú utilizas como fijo en tu casa, lo sacarás de su plataforma y te lo llevarás como móvil".

Desaparición del fijo, convergencia de redes

La convergencia fijo-móvil abre ya nuevas posibilidades a la movilidad y a la integración de redes. Francisco Falcone lo explica con el siguiente ejemplo: "Cuando tu teléfono se conecta en casa lo hace a través de una red Wi-Fi, pero al salir a la calle ya no tiene cobertura Wi-Fi sino que te conectas a una red mucho más global, la de un operador, y quizá cuando te subas a un tren te conectarás a la red propia del tren, porque ya hay trenes que embarcan cobertura en el interior; y dentro de unos años, cuando te subas a un avión, podrás conectarte a la red propia del avión, que a su vez conectará vía satélite. Y todo esto para el usuario será transparente, él no tendrá que hacer nada sino que su terminal será inteligente, se conectará, se encargará de tarificar, etc."

La comunicación clásica telefónica y la comunicación de paquetes como es Internet circularán por el mismo medio de transporte. Por esa red transitarán las conexiones a Internet, las descargas de datos, las conversaciones de voz, etc. y al usuario se le facturará a un único número y muy posiblemente con tarifas planas. "El modelo es Japón -explica Falcone-, un país con un coste de vida mucho más caro que el nuestro pero donde los servicios de telecomunicación son más económicos y hay tarifas planas a unas velocidades increíbles de 100 megas".

La previsión es que el usuario pague una cantidad fija al mes y que la cuota pueda variar en función de los servicios de valor añadido que pueda tener ese terminal. "Por ejemplo, un teléfono se puede utilizar como monedero; en Japón ya es un hecho: tú subes al tren y pagas con tu terminal; son cosas que aquí parecen ciencia ficción, pero ya existen". Y también podrá pagarse el taxi, utilizar el terminal como transferencia electrónica de divisas, como tarjeta de crédito, etc.

Frigoríficos inteligentes y dispositivos interconectados

Preguntado por los avances que veremos en los próximos años desde el punto de vista tecnológico, el profesor Falcone destaca en primer lugar que "vamos a ver dispositivos móviles que van a transmitir a muchísima velocidad. Son los estándares de cuarta generación y la movilidad del futuro, que contempla velocidades de un Giga por segundo; para que nos hagamos una idea, estamos hablando de que con esa velocidad puedas descargarte una película en dos-tres segundos"

Además, hace hincapié en que tendremos dispositivos muy pequeños, que van a interconectar muchas cosas y que van a detectarlas. "El dispositivo va a transitar de manera invisible por todas esas redes que hemos comentado, y esa red puede ser una red Wi-Fi al uso, pero también puede ser una red Wi-Fi que te interconecta dispositivos, de manera que llegas a casa y la nevera te envía un mensaje de que no hay leche y, a lo mejor, ese mensaje te lo envía antes de que entres en el garaje, para recordarte que tienes que pasar por el supermercado. A día de hoy, ya existen frigoríficos que lanzan órdenes a Internet para hacer pedidos al supermercado"

En ese sentido, explica que "al final hay que pensar que un frigorífico es un instrumento al que le puedes incluir un pequeño ordenador y hace cosas. Un dispositivo móvil va a interaccionar con muchísimas cosas: se podrá conectar cuando entres en el coche y activar el GPS (algo que hoy hacemos manualmente); tú vas a llegar al coche y éste va a detectar que estás en él cuando enciendas el contacto, porque el coche también será una especie de terminal, y empezará a enviar órdenes: conectará el GPS, conectará el Bluetooth y si entra una llamada la activará por voz, sintonizará la radio..., o habrá también interacción entre los coches, como sistemas de señalización que te avisarán de que a equis metros habrá un coche por delante o por detrás, de que a dos kilómetros hay un atasco, etc."

Por último, ante la reflexión de si no nos estamos complicando demasiado la existencia con tantos dispositivos, el profesor Francisco Falcone recalca que hay que diferenciar los tipos de usuario: "el usuario doméstico, que utiliza un móvil para la comunicación personal y que busca simplicidad, servicios muy concretos y un coste no excesivo, y el usuario profesional, que trabaja en movilidad y realmente requiere un terminal que soporte transmisión de datos, Internet, correo electrónico, etc." En cualquier caso, insiste en que "al final se trata de un servicio y hay que usarlo de modo adecuado, algo que en ocasiones es cierto que no se hace".