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Martes 18 de diciembre de 2007 [Cursos y Conferencias]

Adela Cortina destaca en la Universidad Pública de Navarra la necesidad de educar a la sociedad en los valores de una ciudadanía "activa y justa"

La catedrática de Ética y Filosofía Política ha pronunciado una conferencia titulada "Educación para una ciudadanía cordial"

La catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia, Adela Cortina, ha defendido en la Universidad Pública de Navarra la necesidad de educar a la sociedad en los valores de una ciudadanía "activa y justa". Cortina ha impartido una charla con el título "Educación para la ciudadanía cordial" con motivo de la festividad de San Juan de la Cruz, patrón de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad.

En su conferencia, Adela Cortina ha hecho un análisis sobre la evolución del concepto de ciudadanía, que, según ha explicado, cobra importancia a partir de la década de los 70 a través de conceptos como la pertenencia a una comunidad política o la idea de justicia. "El auténtico ciudadano es aquel que pertenece a una determinada comunidad política, pero que quiere que esa comunidad sea justa", sostiene la catedrática valenciana, que ha recibido recientemente el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos por su obra "Ética de la razón cordial".

"Entiendo que un ciudadano es el que no es siervo o esclavo, sino el que es su propio señor, el que hace su propia vida, el que escribe el guión de su propia novela, pero el que se da cuenta que debe escribirla junto sus conciudadanos, con los que son sus iguales en el seno de su comunidad política y, por lo tanto, entiende que la autonomía hay que conquistarla en solidaridad con los que son sus iguales", defiende Cortina, para quien la ciudadanía es un concepto de "transformación social revolucionario" porque "no puede haber un intento de igualdad política sin un intento de igualdad económica o cultural".

Ciudadanía cosmopolita e interculturalidad

En su disertación, la autora de libros como "La Moral del Camaleón", (1991), "Ética aplicada y democracia radical" (1993 y "La ética de la sociedad civil" (1994), ha apostado por construir una ciudadanía cosmopolita desde la interculturalidad, un desafío que considera "irreversible" siempre que las distintas culturas estén dispuestas a dialogar. "Una sociedad en democracia liberal no tiene otro remedio que transmitir los valores que considera que merecen la pena. Hay que hacerlo desde el diálogo intercultural, pero lo que no se puede admitir es que se considere a la mujeres inferiores a los varones. Hay unos mínimos de justicia que pueden ser dialogables, pero son irrenunciables", ha añadido Cortina.

La catedrática reconoció también que la ciudadanía cordial no se puede imponer, aunque remarcó que cuestiones referidos a la justicia que deben ser exigidas. "Cuando uno dice que es injusto que las mujeres sean consideradas como inferiores a los varones, no está emitiendo una opinión o un consejo, sino que, efectivamente, es una exigencia", insistió.

Por último, Adela Cortina lamentó el debate "partidista" que se ha producido sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía. En su opinión, es importante que una sociedad eduque en valores de una ciudadanía "activa y justa" y no sólo en el dominio de determinadas habilidades y técnicas. Cortina reclamó también un gran pacto entre los poderes públicos, los padres y los maestros para mejorar la educación, que considera el problema número uno de España.