SISTEMA OPTO-ELECTRÓNICO INTELIGENTE PARA LA DETECCIÓN DE GRIETAS EN ESLABONES Y DESGASTE DE BULONES EN UNA CADENA DE PRODUCCIÓN

Datos básicos
Empresa VOLKSWAGEN NAVARRA, S.A.
Título del contrato de I+D Sistema opto-electrónico inteligente para la detección de grietas en eslabones y desgaste de bulones en una cadena de producción
Duración 1 año
Investigadores principales Ignacio R. Matías
Francisco J. Arregui
Cándido Bariáin
Persona de contacto Ignacio R. Matías
Tfno: 948 169288
Fax: 948 169720
Email: natxo@unavarra.es


Resumen

Se ha desarrollado un sistema de detección automática de grietas en los eslabones de una cadena de producción, así como del desgaste de los bulones de la misma, con el fin de evitar posibles rupturas y facilitar las tareas de mantenimiento. El sistema está gobernado por una tarjeta electrónica diseñada y fabricada en el Departamento, cuyo núcleo fundamental es un microcontrolador de la familia 8051. Actualmente el sistema está funcionando en una de las plantas de Volkswagen Navarra S.A.


Descripción del problema

Algunos procesos de fabricación requieren que el producto que desarrollan viaje a lo largo de las líneas de producción mientras se realizan las tareas oportunas para su acabado. Para esta misión muchas empresas emplean cadenas de las que cuelga el producto mientras realiza el recorrido a través del proceso. Estas cadenas normalmente se mueven a una velocidad aproximadamente constante, pero a lo largo de todo el recorrido someten a los eslabones que las conforman a unas tensiones variables en el tiempo. Las cadenas están dimensionadas para poder soportar sin problema alguno estas tensiones, pero es inevitable que con el uso y el desgaste se produzcan roturas en alguno de los eslabones. El fenómeno por el cual sucede esto se llama fatiga y se presenta cuando sometemos a un material a esfuerzos variables en el tiempo. Cuando esto sucede la tensión necesaria para romper dicho material es mucho menor que en el caso de un esfuerzo constante.

Figura 1: Esquema de las partes que conforman la cadena.

El proceso de rotura por fatiga tiene lugar en tres periodos claramente diferenciados: incubación, fisuración progresiva y rotura final. El primer periodo se produce a nivel atómico acabando en una fisura microscópica. En el segundo periodo esta fisura aumenta de tamaño progresivamente. Finalmente, debido a la reducción de la sección del material y a la aparición de zonas de concentración de tensiones en los alrededores de la grieta se produce la rotura. Cualquier irregularidad o cambio brusco en el material puede ser origen de una grieta que finalice en rotura del material, si los esfuerzos variables son de un valor suficiente.

Los materiales que rompen a fatiga son fácilmente identificables (después de que han roto) ya que la superficie de la fractura presenta dos zonas claramente diferenciables: una de grano fino y otra de grano grueso. En la zona de grano fino se distinguen a veces una serie de líneas que parecen haber avanzado concéntricamente a partir de un punto, esta zona es la que se da en el periodo de fisuración progresiva y por eso aparecen las líneas, que reflejan el avance de la grieta. La zona de grano grueso se da en el proceso de rotura.

Figura 2: Fotografía de la fractura de un eslabón.

La fractura de uno de los eslabones implica la parada inmediata de la cadena de montaje y otras muchas consecuencias indirectas, lo que supone una pérdida de dinero considerable para la empresa.

Si se quiere evitar la rotura de los eslabones es necesario inspeccionar la cadena a fin de detectar las grietas en un estado poco avanzado, antes de que alcancen el tamaño suficiente como para romper los eslabones.

Hasta el momento, la inspección de los eslabones de la cadena para detectar las grietas es simplemente visual. Hay operarios destinados a inspeccionar visualmente los eslabones, y a advertir en caso de detectar una grieta, o un eslabón partido. El principal inconveniente de este sistema es su baja eficacia, debido a que si la inspección se realiza durante el funcionamiento de la cadena, los eslabones van a una velocidad que puede ser bastante elevada, de forma que un eslabón pasa por delante de un puesto de inspección en menos de dos de segundos y, por lo tanto, resulta muy difícil distinguir las grietas finas. Si la inspección se realiza cuando la cadena está parada existen muchos inconvenientes ya que en ciertos puntos del recorrido la cadena no es accesible para poder ser revisada con detalle.

Así pues, se propuso a la universidad diseñar un sistema para la detección de eslabones agrietados, antes de que llegaran a fracturarse.

Figura 3: Fotografía de una de las grietas antes de la fractura total.

Además de la formación de grietas, el uso de las cadenas conlleva el desgaste de las diferentes partes que la componen aumentando la separación entre los eslabones. Si se multiplica la distancia que se separa cada eslabón por el número de eslabones se obtiene la distancia que se ha alargado la cadena con el uso. Esta distancia que se alarga provoca que la cadena se destense, empeorando su funcionamiento.

Figura 4: Detalle de la cadena de montaje. Se pueden ver las mallas, un bulón y un eslabón.
 
Figura 5: Fotografía del desgaste de los bulones.

Por otro lado, una monitorización de estos desgastes puede utilizarse como indicador del estado de envejecimiento de las cadenas.

Técnicos de VW Navarra, S.A. ya habían desarrollado un sistema de detección de bulones desgastados, así que se propuso emplear una réplica del sistema, con alguna mejora en su diseño.


Principios de detección

Detección del desgaste de bulones

El principio de detección del desgaste de bulones es muy sencillo, ya que con el desgaste crece la separación entre los eslabones. Si se colocan dos haces láser en la línea de paso de los eslabones, separados una distancia D, sólo pasaran los dos haces a la vez cuando la separación entre los eslabones sea mayor o igual a D, en caso contrario siempre habrá al menos un haz interrumpido.

Dado que se habían establecido dos umbrales de detección, el primero para detectar lo que se denominó como “bulón desgastado” y el segundo para los “bulones a cambiar” era preciso utilizar tres haces de detección el lugar de 2. A continuación se presenta una figura esquemática del sistema de detección y su comportamiento ante el paso de varios eslabones.

Figura 6: Representación esquemática del paso de varios eslabones por delante del sistema de detección de desgaste de bulones.

Como puede verse en el esquema anterior, la distancia entre los eslabones 1 y 2 no es suficiente como para que pasen dos haces a la vez. La distancia entre los eslabones 2 y 3 es suficiente para dejar pasar el haz B2 y el haz B1 por su hueco, por lo que se detectará lo que se denominó “bulón desgastado”. La separación entre los eslabones 3 y 4 es suficientemente grande como para que, además de pasar los haces B2 y B1 a la vez, pasen los haces B1 y B3, por lo que se detectará primero como “bulón desgastado” y después como “bulón a cambiar” (prevalece la segunda).

Detección de eslabones agrietados

El principio para la detección de grietas se basa en el estudio de la potencia óptica que refleja un haz de luz láser proyectado sobre una superficie metálica, que es, en este caso, el perfil de los eslabones de la cadena. Cuando un eslabón presenta una grieta, la potencia óptica reflejada disminuye considerablemente. Es a través de estas atenuaciones en la reflexión como se detectan las grietas.

Para seleccionar el sensor láser, hay que tener en cuenta dos problema a la hora de realizar la detección: el primero es la posibilidad de que la grieta sea suficientemente grande como para que el haz pudiera reflejarse en la cara opuesta del eslabón y el segundo es la vibración vertical que presentan los eslabones conforme pasan por delante del detector. Según esto, el láser más adecuado era un láser oblicuo de haz lineal.

Figura 7: Esquema del sensor láser empleado.

Se aprovechan las señales de los sensores de detección de desgaste de bulones para activar y desactivar los sensores láser de detección de grietas (se utilizaron dos, para muestrear los eslabones por ambos lados) de tal forma que sólo se muestree la zona central de los eslabones (zona de menor sección), ya que las grietas únicamente aparecen ahí.


Descripción del sistema

El sistema consta de dos partes fundamentales: el armazón y el armario. El armazón se ajusta a la viga rail de la cadena para poder colocar los sensores frente a los eslabones. Es importante que el armazón esté firmemente sujeto para evitar el movimiento de los sensores. Éstos tienen a su vez varios grados de libertad con respecto al armazón para poder ser ajustados con precisión, ya que su colocación es crítica para el correcto funcionamiento del sistema.

Figura 8: Sistema colocado en una de las cadenas de producción de VW Navarra, S.A.

Junto con los sensores, sujeta al armazón hay una pistola de pintura que se activa a través de una electroválvula controlada por un relé. Esta pintura se colocó ya que la cadena no puede detenerse cuando el sistema detecte un eslabón agrietado. Así pues, cuando esto suceda, el sistema almacena el número de eslabón que presenta la grieta en la memoria interna y lo marca mediante un disparo de la pistola de pintura para facilitar su posterior identificación.

Figura 9: Vista de la cadena de producción a su paso por el sistema detector. En la esquina superior derecha puede verse el sensor de detección de inicio de cadena.

El armario, que cuelga debajo del armazón, sirve para proteger los componentes que forman el sistema de la suciedad, el polvo o posibles golpes. En la parte frontal del mismo hay un display y unos botones a través de los cuales se puede visualizar la información del estado de la cadena, acceder a los menús para configurar el sistema y visualizar los datos almacenados en memoria.

Figura 10: Vista de la parte frontal del armario. Pueden verse los leds de aviso de error y de funcionamiento de los láser, los botones y el display, mostrando los indicadores del estado de la cadena.

Figura 11: Fotografía de la tarjeta desarrollada para el proyecto.

Además de mostrar la información en el display y almacenarla en la memoria interna, el detector ofrece la posibilidad de recibir los datos en un ordenador en tiempo real a través de un puerto RS232 situado en la parte posterior del armario.

El sistema se desarrolló en su fase inicial en la universidad y una vez que se obtuvieron resultados satisfactorios se llevó a la planta de VW para realizar diversas pruebas con el fin de comprobar su funcionamiento in-situ y para ajustar diversos parámetros que no podían hacerse en la universidad.

Una vez ajustados los parámetros y comprobado su correcto funcionamiento en las primeras pruebas el sistema fue instalado en una de las cadenas de producción de la planta de VW para su utilización como herramienta de mantenimiento preventivo de la misma. Además de prevenir la rotura de los eslabones de la cadena, detectando las grietas cuando éstas todavía son pequeñas, si se revisa periódicamente el estado general de los eslabones y bulones de las cadenas puede determinarse el grado de deterioro de las mismas pudiendo programarse los cambios de las mismas con precisión, sin necesidad de utilizar las estimaciones de vida proporcionadas por los fabricantes.

Figura 12: Instalación del sistema en una de las primeras pruebas. De izquierda a derecha: técnico de VW, Javier Bravo, David Galbarra e Ignacio R. Matías (investigador principal, con los brazos cruzados), miembros del equipo investigador que desarrolló el sistema.

Figura 13: Imagen del sistema funcionando en su ubicación final.



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