la clonación, significado, aplicaciones e implicaciones

Antonio G. Pisabarro

Pamplona 24 de noviembre de 2001

Con el término CLONACION nos referimos a la multiplicación de organismos sin que sea necesaria la reproducción sexual. Un ejemplo muy sencillo de clonación es la multiplicación de las plantas por medio de esquejes. El concepto de clonación se aplica a cualquier tipo de organismo, no solo a plantas, y, de forma parecida al caso de los esquejes, se pueden clonar otros tipos de organismos.

Para que se pueda producir una clonación es necesario que pueda desarrollarse un organismo completo a partir de una porción de uno adulto. Así, por ejemplo, en el caso de los esquejes, se puede producir una planta completa a partir de una rama de geranio plantada en una maceta. Esto quiere decir que, a partir de la rama utilizada como esqueje, se desarrollan nuevas raíces, nuevo tallo, nuevas ramas y nuevas hojas. A esta capacidad de regenerar órganos completos a partir de partes del organismo se le denomina TOTIPOTENCIA. De esta forma, muchas plantas son totipotentes, porque pueden regenerar organismos adultos a partir de partes aisladas. Y, por esto, la clonación de plantas (llamada, normalmente, MULTIPLICACIÓN VEGETATIVA) es una práctica habitual.

La totipotencia es mucho más infrecuente en animales. Sólo en los más simples se pueden observar ejemplos de ella: si una lombriz de tierra se corta en dos, cada una de las mitades puede regenerar la parte que le falta y dar lugar a una nueva lombriz (por ejemplo). De esta forma, se podrían multiplicar lombrices, como lo haces con geranios (aunque el número de copias que puedes hacer tiene un límite). Algunos animales un poco más complejos tienen una totipotencia parcial que se manifiesta en la capacidad de regeneración de órganos perdidos. Así, por ejemplo, si se corta el rabo a una lagartija, la lagartija es capaz de desarrollar un nuevo rabo (pero el rabo no es capaz de desarrollar una nueva lagartija).

En los últimos años, la clonación de animales ha tenido un mayor desarrollo porque se ha podido trabajar con embriones en vez de con individuos adultos. Los embriones, durante algunas fases de su desarrollo, son totipotentes y, por tanto, pueden ser utilizados para realizar clonaciones. Naturalmente esto puede verse en el caso de los gemelos idénticos: dos gemelos idénticos se forman porque en un momento muy al principio del desarrollo embrionario, el embrión inicial se partió en dos mitades y cada una de ellas pudo desarrollarse hasta llegar al individuo adulto. Por consiguiente, este tipo de clonación se da en la naturaleza en los humanos y en los animales superiores.

Lo que ha ocurrido, durante estos últimos años, para que la clonación de animales se haya desarrollado es que ha sido posible fabricar embriones en el laboratorio (fertilizando óvulos con espermatozoides) y se han desarrollado las técnicas que permiten cultivar estos embriones fuera del útero durante un tiempo. De esta forma, es posible trabajar con embriones durante unas dos semanas, romperlos en dos e implantar en el útero los dos fragmentos que desarrollarán dos gemelos idénticos. De esta manera se pueden clonar animales; es decir: podemos producir gemelos idénticos a partir de un solo embrión. El número de veces que es posible romper un embrión no es ilimitado, por lo que también lo es el número de clones que es posible fabricar.

El último avance, espectacular, ha sido el que se ha puesto de manifiesto con la oveja Dolly que fue clonada hace unos años por el equipo de Ian Wilmut. La particularidad de este caso no es que la oveja proceda de un embrión fragmentado, sino de que este embrión no fue producido por fertilización de un óvulo por un espermatozoide como he explicado antes. En el caso de Dolly se tomó un óvulo y en él se introdujo el núcleo de una célula adulta de la "madre" de Dolly. Esta célula procedía de una glándula mamaria y, por lo tanto, corresponde a un órgano totalmente desarrollado. Bajo ciertos tratamientos, este embrión puede desarrollarse y producir un individuo que es GENÉTICAMENTE IDÉNTICO a su madre. De esta forma se produce la clonación a partir de un adulto.

¿Para qué sirve el desarrollo de estas técnicas?. En el caso de la producción animal y de la industria farmacéutica, el desarrollo de organismos clonados permite fabricar muchas copias del mismo individuo que es interesante por sus características de producción, o porque hagan algo especial (por ejemplo, Dolly fue producida en el curso de un trabajo para "fabricar" ovejas que produjeran leche que contuviera un compuesto necesario para el tratamiento de los pacientes con hemofilia).

En el caso de humanos, las técnicas de clonación como las descritas no tienen aplicaciones prácticas razonables y, de momento, sólo pueden ser atractivas para personajes excéntricos o gente con poco conocimiento de la realidad del tema. A parte de las consideraciones que haré más adelante, el éxito de este tipo de técnicas es muy bajo y todavía no se sabe completamente si el comportamiento del individuo clonado es normal, si envejece más pronto, si tiene errores en el desarrollo, etc.

Hay una variación del problema del clonaje en humanos que, sin embargo, sí tiene aplicaciones prácticas. Es el de la utilización de las CÉLULAS MADRE. Éstas son células no diferenciadas que pueden ser cultivadas fuera del organismo y, bajo cierto tratamiento, pueden convertirse en células diferenciadas de un órgano o tejido. Así, por ejemplo, células madre convenientemente tratadas podrían convertirse en células pancreáticas especializadas en producir insulina y, si se implantaran en un paciente diabético, podrían permitir curarle la enfermedad. Todos tenemos algunas células madre en nuestro cuerpo; pero son muy pocas y es muy difícil encontrarlas. Los embriones (producidos por fecundación in vitro como he descrito anteriormente) son conjuntos de células madre durante los primeros días del desarrollo. Por tanto, fabricando embriones de "tipo Dolly" puede servir para producir células madre. Por estas aplicaciones médicas de las células madre hay ahora una presión para que se pueda investigar sobre este tema.

Hay varios problemas éticos y algunas implicaciones sociales de todas estas técnicas. En primer lugar está la cuestión sobre la identidad de los clones: ¿un individuo clonado es una repetición de aquél del que fue clonado?, es decir ¿es una solución de inmortalidad?. La respuesta es claramente negativa. Ciertamente, los dos individuos (el clonado y aquél del que fue clonado) son genéticamente idénticos (como lo son dos gemelos idénticos); pero en el desarrollo personal de cada uno de nosotros interviene no sólo la información genética, sino el conjunto de cosas que nos han ido pasando durante la vida: no es lo mismo comer bien que estar subalimentado, ir a un buen colegio que no estudiar, tener la polio que no tenerla, y así sucesivamente. Si dos hermanos gemelos idénticos (que normalmente son educados y tratados de forma casi idéntica) son distintos con los años, cuánto más lo serán dos individuos que han vivido en épocas históricas diferentes por más que tengan el mismo material genético.

La segunda cuestión es sobre cuándo se comienza a ser una persona y si la clonación es manipulación de personas y la manipulación de embriones es manipulación de personas. En la literatura, sobre este aspecto, hay una gran multitud de puntos de vista. Desde la postura en la que se considera una persona desde el momento de la fecundación hasta posturas en las que se duda del mismo concepto de persona. Algo que parece claro es que el concepto de persona es principalmente ético o moral. Por lo tanto, no creo que se pueda encontrar una solución al problema buscando puntos físicos o cronológicos que permitan decidir en qué momento se esta tratando con una persona y en qué momento no. La postura católica de considerar que el momento de la fecundación es el inicio de la realidad personal puede ser rápidamente superada por los acontecimientos: en el caso de la oveja Dolly no ha habido fecundación donde poner el inicio de la realidad individual. Y este mismo problema se puede plantear en el caso de humanos: si se fabrican embriones a partir de células adultas no hay fecundación y, por tanto, punto en el que marcar el inicio de la realidad personal. Por otra parte, el sustentar la realidad personal en la potencialidad de desarrollo personal plantea dos problemas: ahora mismo es posible iniciar el desarrollo de embriones en condiciones en las que no les va a ser posible desarrollarse completamente, ¿tienen estos embriones sin potencialidad de desarrollo características personales?. Y, por otra parte, es de esperar que en un plazo no demasiado largo de tiempo sea posible desarrollar organismos completos a partir de células madre obtenidas de cualquiera de nosotros (ya adultos) ¿esas células madre son considerables como realidades personales?.

Como veis, el asunto trasciende claramente la biología e intentar sustentar científicamente un problema que es esencialmente ético (o moral) no es productivo porque se pueden encontrar argumentos a favor o en contra de forma que siempre habrá alguno en el que apoyarse.

Yo suelo terminar de hablar de estos temas diciendo que no es bueno un cientifismo que pretenda que la única forma de aprender y de llegar a conclusiones que le permitan a uno organizar su vida es el usar un método científico que, en la mayoría de los casos, no pasa de ser un pseudo-método científico. Uno pude decir si un concierto de Bach es bueno o no, si le gusta o no y si le lleva a conclusiones incluso morales o no. En ello no hay nada de científico; pero no por ello es menos verdad.

 

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