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Viernes 17 de mayo de 2019 [Estudiantes]

Una egresada y dos estudiantes de la UPNA, finalistas del concurso Ecotrophelia de alimentos ecoinnovadores

Irene y Guillermo Albero y Álvaro Maestre compiten con un café soluble enriquecido con una fibra vegetal que protege la salud cardiovascular

zoomLos estudiantes Álvaro Maestre (izq.) y Guillermo Albero posan en el campus de Arrosadia de la UPNA.

Los estudiantes Álvaro Maestre (izq.) y Guillermo Albero posan en el campus de Arrosadia de la UPNA.

Una titulada y dos estudiantes de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) se han clasificado para la final de los Premios Ecotrophelia España, un concurso que busca productos alimentarios innovadores. Este equipo ha presentado un tipo de café soluble mezclado con un preparado de betaglucano (fibra de origen vegetal) para proteger la salud cardiovascular. Este certamen va dirigido a universitarios que deben crear un nuevo producto alimentario que cumpla dos condiciones: sea innovador en cualquiera de sus fases y responda a un criterio medioambiental.

El equipo está integrado por Irene Albero Elorza (Pamplona, 1992), que se graduó el pasado junio en Innovación de Procesos y Productos Alimentarios y trabaja en la multinacional Nomad Foods en Kingston Upon Hull (Reino Unido); su hermano, Guillermo Albero Elorza (Pamplona, 1999), que estudia el grado en Administración y Dirección de Empresas, y Álvaro Maestre Pérez (Pamplona, 1996), graduado en Innovación de Procesos y Productos Alimentarios y alumno del Máster en Tecnología y Calidad de las Industrias Agroalimentarias.

Una fibra saludable

El betaglucano, fibra incluida en el producto, es “un tipo de polisacárido, como el almidón, que se encuentra en algunos cereales, bacterias y las paredes de los hongos y que se emplea en la industria agroalimentaria para dar textura a los alimentos”, según Álvaro Maestre. “No obstante, se ha comprobado que el proveniente de los cereales reduce y controla el colesterol en sangre y ayuda también a regular el nivel de azúcar. Esta propiedad la confirman organismos internacionales como la europea EFSA —European Food Safety Authority— y la estadounidense FDA —Food and Drugs Administration—. Hemos pensado incorporar el betaglucano de cereales al café, ya que, al margen de sus propiedades antioxidantes, se trata de un producto de consumo diario, y así no es necesario introducir nuevos alimentos o suplementos para reducir el colesterol ‘malo”, explica este estudiante.

El proyecto finalista se basa en incorporar la citada fibra en el proceso de elaboración del café soluble. “No obstante, también podría añadirse de otras dos formas: o bien directamente en el café, o bien creando con el betaglucano una lámina flexible, que contenga al café y se disuelva en líquido, para usarlo como envoltorio al igual que una bolsita de té. La ventaja de incorporarlo en la fabricación del café es el aprovechamiento de las propias etapas que ya se realizan en él”, añade Irene Albero.

Café para hipertensos

zoomIrene Albero, graduada en Innovación de Procesos y Productos Alimentarios e integrante del proyecto

Irene Albero, graduada en Innovación de Procesos y Productos Alimentarios e integrante del proyecto

El nuevo producto podría ser consumido también por personas con tensión arterial alta, ya que, aunque, “no se recomienda el consumo elevado de cafeína en las personas con hipertensión, que es otra enfermedad que suele acompañar a quienes presentan colesterol elevado, se puede fácilmente solucionar añadiendo el betaglucano al café descafeinado”. “Es más, los antioxidantes naturales presentes en el café son beneficiosos tanto para los hipertensos como para las personas con colesterol elevado y para aquellas con sobrepeso y niveles altos de glucosa, que son estados que suelen estar relacionados entre sí”, señala Álvaro Maestre.

El equipo, que cuenta con el asesoramiento de las investigadoras del Instituto de Innovación y Sostenibilidad en la Cadena Agroalimentaria (IS-FOOD) de la UPNA Remedios Marín Arroyo y Ramo Barrena Figueroa, presentará su proyecto en la final, que tendrá lugar el jueves 23 de mayo en la sede de la Fundación Alicia (Manresa, Barcelona), donde el jurado podrá degustar el citado café. El concurso Ecotrophelia está organizado, en su fase nacional, por la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB). El conjunto que resulte ganador competirá en la edición europea, cuya final se disputará en octubre en Colonia (Alemania).

Proyecto premiado el año pasado

Se da la circunstancia de que este proyecto, denominado “Cuore di Caffè”, resultó ganador el pasado junio de la 3.ª edición de los Premios Pascual StartUp en la categoría de “Futuros Emprendedores”, un certamen impulsado por la firma de alimentación Calidad Pascual para fomentar el emprendimiento y la creación de empresas entre universitarios. El concurso, al que se habían presentado alrededor de un centenar de propuestas de alumnado universitario, les premió con seis sesiones de “job shadowing” (o período de observación profesional) con los directivos de Calidad Pascual; otra más, con técnicos de IBM, y un curso de formación sobre cómo realizar un plan de negocio, entre otros obsequios de los patrocinadores de este certamen.

Además, en la edición de 2017, seis estudiantes de la UPNA lograron el segundo puesto en la final de los Premios Ecotrophelia España. Los alumnos, que cursaban entonces los grados en Innovación de Procesos y Productos Alimentarios e Ingeniería Agroalimentaria y del Medio Rural en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos (ETSIA), presentaron un pan de cerveza a este certamen. Este subcampeonato reportó a Fernando Ázqueta Iriarte, María Castillejo Agós, Javier Gil Huarte, Amaia Guembe Lapuente, Uxue Satrústegui Martínez y Zaida Sesma Arizcuren un total de 1.500 euros en una competición ganada por la Universidad Politécnica de Valencia con un tarta para personas veganas, por la que sus autores obtuvieron 3.000 euros.