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Martes 25 de abril de 2017 [Investigacion]

La Transición trajo a Navarra un nuevo orden foral democrático “con la retórica del foralismo tradicional”, según una tesis de la UPNA

Juan Cruz Alli Aranguren, exprofesor universitario, ha investigado la evolución del régimen foral desde 1975 hasta la LORAFNA de 1982

zoomJuan Cruz Alli Aranguren posa en el campus de la UPNA.

Juan Cruz Alli Aranguren posa en el campus de la UPNA.

La Transición produjo en Navarra “un nuevo orden foral, democrático, constitucional y navarrista, aunque manteniendo la retórica del foralismo tradicional, historicista y esencialista”. Así lo constata el expresidente del Gobierno de Navarra Juan Cruz Alli Aranguren (Pamplona, 1942) en su segunda tesis doctoral, esta vez, sobre Historia Contemporánea. Esta investigación, centrada en la evolución del régimen foral desde el modelo heredado en 1975 por la Diputación Foral franquista hasta la aprobación en 1982 de la LORAFNA (Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra), la ha presentado en la Universidad Pública de Navarra (UPNA), donde ejerció como profesor de Derecho durante veinte años hasta su jubilación en 2012.

La LORAFNA, “nunca reconocida formalmente como Estatuto de autonomía de Navarra”, tal como recoge Alli en su investigación, “reformó el régimen foral histórico de las leyes de 1839 y 1841, variando su significado y alcance político-institucional y competencial y abriendo una nueva etapa histórica: la del ‘régimen constitucional de los derechos históricos constitucionalmente reconocidos”. “Si la vigencia social de aquel régimen foral histórico se basaba en la tradición propia de una sociedad rural, poco desarrollada y conservadora, el nuevo lo hace en una sociedad económica y socialmente próspera y democráticamente avanzada, a pesar de los términos historicistas y tradicionalistas con que se adorna —indica Juan Cruz Alli—. Estos términos resultan inadecuados al léxico constitucional moderno, pero son el tributo al legado histórico, intentando satisfacer las representaciones de la cultura historicista y mítica que gran parte de la sociedad navarra identifica con su ‘ser’. Por ello, combina la concepción del foralismo constitucional con la terminología del tradicional”.

En concreto, Alli sitúa en el Preámbulo de la LORAFNA “los principios, tópicos y mitos del foralismo, que se convirtieron en axiomas incorporados al ordenamiento jurídico y se asumieron acríticamente: integración en España, régimen foral basado en los ‘derechos originarios e históricos’, naturaleza ‘paccionada’ de la Ley de 1841 y pactismo”.

Mito fundacional de la nueva foralidad

La LORAFNA ha sido “el mito fundacional de la nueva foralidad, que es el autogobierno como derecho histórico y elemento identitario apoyado en las instituciones democráticas”, tal como recoge la tesis doctoral, dirigida por el catedrático de la UPNA Ángel García-Sanz Marcotegui (Departamento de Geografía e Historia). Esta ley orgánica plasmó en norma “la concepción navarrista que, con diversas características ideológicas, tenían los partidos que la formaron consensuadamente” (UCD, PSOE, UPN y Partido Carlista) y, según Juan Cruz Alli, se apoya en “los tres pilares en los que se basa la autonomía de Navarra: historia, identidad y autogobierno”.

“Esta tesis sostiene y defiende el legado de la generación que hizo posible la Transición, nacional y navarra, aunque asumiendo que puede producir insatisfacción a las siguientes, por el revisionismo que cada una introduce sobre la obra de la anterior”, añade Alli.

A su juicio, “es la historia en movimiento la que ha transformado Navarra en una sociedad económicamente desarrollada, socialmente más justa y políticamente democrática, con un nuevo orden institucional, a pesar de los esfuerzos conservadores para mantenerla en el pasado y de los radicales para impedirlo”.

Los sucesivos cambios de color político en el Gobierno de Navarra desde 1982 hasta la actualidad han supuesto, a juicio de Juan Cruz Alli, “un refuerzo de la democracia y un reconocimiento de la normalización política por la alternancia de partidos y grupos ideológicos distintos”. “El cambio legitima el sistema y el marco jurídico-institucional, frente a quienes se esforzaron en deslegitimarlo, aunque ahora compartan democráticamente el poder. Todo ello confirma que, en la sociedad democrática, no es la historia, sino la voluntad popular la que determina el futuro, que está abierto y en construcción. Las instituciones lo hacen posible, aun cuando en el momento constituyente algunos tratasen de condicionarlo y determinarlo en un sentido concreto para siempre”, concluye.

Breve currículum

Juan Cruz Alli Aranguren se licenció en Derecho en 1967 en la Universidad de Navarra, donde se doctoró en 1984 con una tesis sobre la organización del Valle de Roncal. Ejerció la docencia a tiempo parcial en esta institución, al tiempo que compaginaba esta labor con su profesión de letrado asesor en diversos ayuntamientos navarros. En 1989, obtuvo una plaza de profesor en la Universidad de Valladolid, lo que le llevó a ejercer la docencia durante dos cursos en la Facultad de Derecho de Burgos hasta 1991, cuando se incorporó al claustro de la UPNA.

Especialista en Derecho Administrativo, Juan Cruz Alli Aranguren es autor de una docena de libros y coautor de otros sesenta, además de haber firmado más de setenta artículos en revistas jurídicas.

A lo largo de su trayectoria política, ha sido concejal del Ayuntamiento de Pamplona, parlamentario foral, presidente del Gobierno de Navarra (1991-1995) y vicepresidente y consejero de Economía y Hacienda en el Ejecutivo foral (1995-1996).