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Lunes 18 de diciembre de 2006 [Cultura]

La película del director Frank Capra "Horizontes perdidos" en el ciclo de Cine de la A a la Z que organiza la Universidad Pública de Navarra

La película se proyectará en doble sesión, mañana martes, presentada por Goyo Salcedo y el miércoles, en los cines Saide Olite de Pamplona

"Horizontes perdidos" del director Frank Capra es el título del filme que esta semana se puede ver dentro del ciclo "El Cine de la A a la Z" que organiza la Universidad Pública de Navarra. Las proyecciones tendrán lugar en los Cines Saide Olite, mañana martes, 19 de diciembre, a las 20 horas, en V.O. subtitulada. Esta sesión estará precedida por la presentación de la película a cargo de Goyo Salcedo, a cuyo fin seguirá un coloquio. Asimismo el miércoles, 20 de diciembre se volverá a proyectar a las 22.30 horas. Las entradas se pueden adquirir en las taquillas del cine Saide Olite y en la sección de Actividades Culturales de la Universidad Pública de Navarra.

El ciclo de "Cine de la A a la Z" se compone de una propuesta cinematográfica de obras históricas en la historia del cine, la mayoría en versión original con subtítulos en castellano y presentadas por un elenco de críticos de cine que consiguen acercar cada martes las claves de cada filme. Además las sesiones de los martes, además de ofrecer una presentación previa, contarán con un debate al finalizar la proyección con el formato de cine-forum. Este coloquio será moderado por los críticos-presentadores de cada película, los cuales han participado este año en la selección de películas.

La película

A partir de la novela de James Hilton, Frank Capra llevó en esta ocasión al cine lo que para él era un auténtico reto personal, una película en donde pudo trasladar todo su idealismo hasta las últimas consecuencias. Horizontes perdidos es una de esas películas que quedan en la memoria de todos los cinéfilos.

La historia muestra las aventuras de Robert Conway, el "hombre de oriente" de la Corona británica en China. Evacuando la ciudad de Baskul en 1935, su avión es secuestrado. En el viaje le acompañan su hermano y otros pasajeros que se ven arrojados esta aventura contra su voluntad. Después de un aterrizaje forzoso, que conduce a la muerte del piloto, son rescatados por una expedición de búsqueda que los conduce a una ciudad perdida en un valle del Himalaya. Esta ciudad es Shangri-La, que se convertiría en referente de las ciudades míticas para las generaciones posteriores. Conway va descubriendo que su secuestro ha sido planeado porque se espera de él que cumpla una importante misión. Shangri-La fue fundada por el padre Perrault que, gracias al "microclima" existente en el valle, ha visto prolongada su vida por espacio de mas de 200 años. El ya Gran Lama pretende que Conway asuma su sucesión cuando él fallezca.

Shangri-La es la utopía que todos buscamos. Un lugar de paz, donde todos conviven sin discriminación y respetando a los demás como forma básica de entender la vida, y además posee una particularidad muy interesante: la ciudad y el valle, libres de toda contaminación exterior, prolongan la vida. Hombres y mujeres de cien años de edad conservan el aspecto de jóvenes de treinta. La película se realizó en plena ebullición de conflictos en todo el mundo. En Europa se estaba produciendo el auge del nazismo, China se encontraba en guerra y Japón e Italia se rearmaban para una guerra previsible. En ese clima bélico y pre-bélico, Capra exorcizó sus demonio creando la utopía en un remoto y apartado lugar. Este lugar es un refugio que permanece aislado y que tiene poco contacto con la sociedad. Apenas cada año una expedición de sherpas llega a la ciudad para intercambiar productos y traer noticias.

El elenco de actores, capitaneado por Ronald Colman, configura un reparto excepcional que cumple sobradamente lo que Capra pretendía. Dan verosimilitud a personajes estereotipados como puede ser el propio Conway, un flemático inglés que es capaz de ver mas allá de las cortas miras de su hermano, un ambicioso y potencial político que no es capaz de entender la ventajas de la vida en Shangri-La. Arropan a Colman otros actores como Sam Jaffe en el papel del padre Perrault o el Gran Lama. Este actor tenía mucho más papel, pero fue recortado en los montajes posteriores, que le convertían casi en un personaje ininteligible.

Horizontes perdidos fue una película muy cara para la época y para un estudio de tamaño medio. Pese a que obtuvo una gran popularidad no consiguió recuperar su inversión inmediatamente. El enorme costo de producción -2,5 millones de dólares- hizo que los estudios Columbia quedaran prácticamente sin presupuesto durante el resto de la temporada; sin embargo, supuso también su lanzamiento cualitativo, pues dejo de ser considerada una productora modesta para convertirse en una de las majors de Hollywood. La película obtuvo siete nominaciones a los Oscar de la Academia, de los que obtuvo dos de ellos: al mejor montaje (Gene Havlick y Gene Milford) y a los mejores decorados (Stephen Gooson).

Técnicamente es de destacar los impresionantes diseños de producción. Las maquetas y los decorados de la mítica ciudad proporcionaron un Oscar a su autor. Además Capra se confirmó como un maestro en las escenas de movimientos masivos de actores.

La ficha técnica es la siguiente: Título original: Lost horizonts. Productora: Columbia Pictures. Productor: Frank Capra. Director: Frank Capra. Intérpretes: Ronald Colman, Jane Wyatt, John Howard, Margo, Thomas Mitchell, Edward Everett Horton, H. B. Warner. Guíon: Robert Riskin sobre la novela de James Milton. Música: Compuesta por Dimitri Tiomkin y dirigida por Max Steiner. Fotografía: Joseph Walker (B/N). Montaje: Gene Havlick y Gene Milford.