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Jueves 29 de marzo de 2007 [Investigacion]

"El Derecho de Asilo histórico ha jugado un papel muy importante en la mejora de la justicia, de las relaciones sociales y de la humanidad" señala el historiador Hipólito Rico en su tesis doctoral La Institución del Derecho de Asilo y su evolución en Navarra Este trabajo, defendido en la Universidad Pública de Navarra, avanza en el conocimiento del Derecho de Asilo histórico en sus diversas modalidades, prestando atención especial a su evolución en Navarra

Dicho conocimiento puede ser útil para configurar el Derecho de Asilo actual y futuro, en vistas a solucionar los graves problemas de los perseguidos y refugiados en el mundo

zoomEl autor de la tesis, Hipolito Rico Aldave.

El autor de la tesis, Hipolito Rico Aldave.

"El Asilo es una realidad poliédrica de gran importancia, que puede ser considerada como fenómeno, como institución y como derecho, y puede ser estudiada desde diversas disciplinas (derecho, historia, antropología, moral, teología, etc). El Derecho de Asilo histórico ha jugado un papel muy importante en la mejora de la justicia, de la sociedad y de la humanidad y lo debe seguir haciendo en el futuro. Porque su naturaleza y fines principales van dirigidos a proteger a las personas en medio de la persecución y conflictos, salvándolas, no sólo de las penas capitales y corporales, sino también de la tortura y del trato indigno y humillante". Así opina el historiador y teólogo Hipólito Rico Aldave en su tesis doctoral, dirigida por el profesor Roldán Jimeno Aranguren. El trabajo ha sido defendido recientemente en el Departamento de Geografía e Historia de la Universidad Pública de Navarra ante un tribunal, formado por D. Gregorio Monreal (presidente), D. José Antonio Corriente, D. Eloy Tejero, Dña. Lola Valverde y D. Juan Madariaga, que le otorgaron la calificación de sobresaliente cum laude por unanimidad.

Hipólito Rico Aldave es licenciado en Filosofía y Letras (Sección Geografía e Historia), licenciado en Estudios Eclesiásticos y licenciado en Teología. Profesionalmente trabaja ahora en la enseñanza (ESO), habiendo trabajado antes en el comercio de alimentación en Mercairuña y en varios barrios de Pamplona, donde es muy conocido. Le ha gustado siempre compaginar el trabajo y el estudio, y así se lo enseña a su familia y alumnos.

En sus estudios ha investigado en el campo de las relaciones Iglesia-Estado, y con más amplitud en el tema de las inmunidades eclesiásticas, concretamente en el de la Institución del Asilo histórico, llamado Inmunidad Eclesiástica Local en algunas épocas y modalidades. La teoría elaborada sobre esta institución, reflejada en la praxis de sus modalidades, le permite ver también su proyección en las formas actuales de Asilo, tema éste último conectado, tanto al de la marginalidad y desfavorecidos, como al fenómeno de los refugiados y sus problemas, a cuya solución va dirigida la institución. Ha dedicado los tres últimos lustros a esta última investigación.

Fruto de estos trabajos es igualmente el libro publicado con anterioridad por el Servicio de Publicaciones de la Universidad Pública de Navarra, titulado El Derecho de Asilo en la Cristiandad: Fuentes histórico-jurídicas (2005), donde analizan las fuentes del Asilo, vistas desde el ámbito eclesial. También tiene publicados algunos artículos: Fundamentos del Derecho de Asilo cristiano-eclesial (Lumen L, 2001); Confesionalidad y Laicidad. Obligación de cooperar al servicio de la Persona (Religión y Escuela, n° 178, marzo 2004) y El Padre Isla y la opinión pública navarra (Revista Huarte de San Juan. Geografía e Historia, n° 12, año 2005).

Protección a las personas

La protección de la persona es el principal fin de la institución del Asilo, sobre todo de las personas perseguidas o más desfavorecidas. La práctica del Asilo tiene una larga tradición histórica. Es constatable en casi todos los pueblos y sistemas jurídicos desde la antigüedad hasta hoy. Fue practicado entre los egipcios, los hebreos, los griegos y los romanos, y se siguió practicando en las diversas naciones de la Cristiandad, perdurando en algunas (España y Navarra, por ejemplo) hasta la Modernidad. El Cristianismo tomó elementos de otros pueblos y sistemas, pero refundamentó esta institución con la difícil tarea de conciliar justicia y misericordia, sin la cual es imposible que avance la moralidad y la humanidad. En el pasado benefició sobre todo a los más miserables: esclavos, deudores, desertores, pequeños delincuentes, perseguidos por diversos motivos, huérfanos, etc. En la actualidad los países democráticos aceptan la institución, sobre todo en favor de los perseguidos políticos, o por opiniones, raza, guerras, etc, si bien se debaten entre ampliarlo por motivos humanitarios o recortarlo por el excesivo número de refugiados y demandantes. Así, el Asilo se presenta hoy como un difícil reto de tolerancia, solidaridad y humanidad para todos.

Sobre el Asilo actual hay abundantísima bibliografía. Pero, "salvo excepciones, son estudios periféricos sobre el fenómeno social, político y económico de los refugiados en el mundo, con su derecho a ser o no protegidos, o sobre la evolución de la legislación", faltando estudios teóricos y de fondo. "Respecto al Asilo histórico no abundan los estudios que lo aborden de una forma completa" -opina Hipólito Rico-.

Su tesis doctoral consta de dos partes. La primera, más teórica, está estructurada en cuatro capítulos. Tras el primero de introducción, analiza en el segundo la terminología, conceptos, orígenes, naturaleza y fines del Asilo, así como sus relaciones interinstitucionales históricas. En el tercero realiza un análisis estructural de la institución, mostrando los elementos materiales, personales y formales que la han configurado. En esta institución, con un origen de carácter fuertemente religioso o sacral, han jugado un papel muy relevante los elementos formales: "como las creencias, ideas y valoraciones que han promovido, cohesionado y sostenido la institución durantes siglos en diversos pueblos y sistemas". En este estudio -dice el autor- "mostramos la importancia de este tipo de elementos configuradores de la institución (hospitalidad, misericordia, reverencia y presencia divinas, el perdón y la dignidad), casi todos con cierto carácter sagrado y de fundamentalidad, y su trasvase a las otras modalidades profanas".

En el cuarto capítulo expone las fuentes configuradotas de la institución, sobre todo las emanadas desde el ámbito secular y en Navarra, mostrando su papel en la práctica y evolución del Asilo, y su relación con las fuentes del ámbito religioso y eclesial.

En la segunda parte de la tesis (más referida a la praxis) habla de las principales modalidades de tipo religioso y profano, practicadas a lo largo de la historia, ilustrándolas con ejemplos de casos y conflictos acaecidos especialmente en Navarra, presentados cronológicamente dentro de cada modalidad: Asilo de vestales, monjes, sacerdotes, eucaristía-viático, templos, iglesias, monasterios, cementerios, ermitas, diócesis… dentro del tipo religioso; y Asilo domiciliar, de donnas, etxekoandreak, batzarrelekuak, palacios, torres, embajadas, barcos, parlamentos, ayuntamientos, escuelas, hospitales, mercados, caminos, ciudades, territorios, países… dentro del profano o secular. Acaba esta parte con un breve capítulo en el que trata de las denominaciones o modalidades actuales, en cuanto son deudoras de formas históricas de Asilo, tendentes a configurarse de una manera novedosa en torno al Derecho de Asilo Fundamental.

Finalmente, antes de las Fuentes Documentales y Bibliográficas, se añaden un Anexo, con la tabla o mapa de estas diferentes modalidades, y un Apéndice Documental con documentos relevantes para conocer la Institución, su legislación y su incidencia evolutiva en Navarra.

Precursor de la abolición de la pena capital

El Derecho de Asilo ha sido precursor de varias instituciones que han contribuido al perfeccionamiento tanto de la justicia como de la sociedad. Especialmente ha promovido la abolición de la pena capital, la presunción de inocencia, la suavización de las penas y la rehabilitación.

Cualquiera, fuera de la condición que fuera, tenía derecho a refugiarse en el Asilo, sobre todo si era de tipo religioso. Los encargados de la jurisdicción del Asilo aplicaban al refugiado el beneficio de salvar la vida en el primero momento de persecución, con la obligación de averiguar si el motivo de acusación o persecución era verídico. Después podían obtener, además, el perdón, la atenuación, la suavización de las penas, los acuerdos y la rehabilitación. El Asilo ha contribuido, por esto, a esta perfección y a esas garantías judiciales, a lo largo de una historia donde ha perdurado y prevalecido, durante mucho tiempo y en la mayoría de las ocasiones, el criterio de la venganza y la crueldad en la justicia por encima de la misericordia, la corrección, la regeneración y la rehabilitación.

El Asilo es una institución religiosa y popular, nacida de los mejores y más profundos sentimientos de piedad y salvación. Por eso lo retomó y refundamentó con tanta fuerza el Cristianismo. "El Asilo, por todo ello, nos muestra que es una institución moral, religiosa y popular antes que institución jurídica, política, elitista o estatal positivista. Y que su estudio y comprensión no es algo anecdótico, sino de relevante importancia histórica y actual" -añade Hipólito Rico-. "Ha contribuido a perfeccionar la justicia y a mantener la paz social en muchos períodos, a pesar de las violaciones por una parte y de los usos abusivos por otra". "También ha contribuido a concebir el domicilio y la persona como algo inviolable y sagrado, trasvasándoles características propias de los lugares o personajes sagrados". "El Asilo ha jugado, juega y debe seguir jugando, un papel esencial en el desarrollo y universalización de los Derechos Humanos Fundamentales". "Se puede decir que, tanto históricamente, como aún hoy, el Asilo es el último derecho de quien es perseguido de muerte o está en situación de temor, indigencia y miseria, así como es el primer derecho antes de conseguir todos los demás derechos humanos y de ciudadano".

Finalmente subraya el autor: "El Asilo ha promovido el sentido de la fraternidad, la solidaridad, la igualdad y la humanidad, al tener que admitir a todos en el Sagrado, coincidiendo que los que más han usado el Asilo han sido los más pobres y humildes, los esclavos, deudores y desertores, o los perdedores en guerras y luchas de bandos y partidos. En este sentido, al proteger a los perdedores y a los más pobres y desarraigados de la sociedad, salvando muchas vidas, el Asilo ha favorecido la paz y estabilidad social".