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[Ikastaroak eta hitzaldiak]

"La apertura de los archivos de la Santa Sede desvelará las incógnitas que existen sobre la difícil relación que mantuvieron Roma y los obispos españoles durante la guerra civil"

Así se expresaba el historiador de la Abadía de Montserrat Hilari Raguer en las Jornadas "Iglesia, Religión y Política en los años treinta en España" que tuvieron lugar recientemente en la Universidad Pública de Navarra

zoomEl historiador Hilari Raguer durante su intervención en la Universidad Pública de Navarra.

El historiador Hilari Raguer durante su intervención en la Universidad Pública de Navarra.

"La apertura de los archivos de la Santa Sede aportará luz al estudio de las relaciones entre Roma y el Papa con los obispos españoles durante la Guerra Civil española. Relaciones que según lo que ya conocemos, parecen difíciles dado que el Papa Pío XI intentó mantener una postura prudente llegando a afirmar que la iglesia no debía ser parte en una guerra civil. En cambio todos los Obispos, excepto el catalán Vidal i Barraquer y el vasco Múgica, firmaron un documento de apoyo a los militares franquistas". Así lo afirmaba Hilari Raguer Suñer, monje de la Abadía de Montserrat e historiador especializado en el tema de la Iglesia y la Guerra Civil, durante su intervención en las Jornadas "Iglesia, Religión y Política en los años treinta en España" que tuvieron lugar en la Universidad, organizadas por el Instituto Gerónimo de Uztariz, en colaboración con el Departamento de Geografía e Historia.

Este historiador, autor de una historia moral de la iglesia española durante la guerra civil, mantiene que "la causa de la rebelión militar fue el miedo al separatismo, no la cuestión religiosa. De hecho los militares franquistas no habían destacado por su religiosidad y muchos de ellos eran anticlericales y propugnaban una republica laica".

Diferencias entre el Vaticano y los obispos españoles

"Me preguntó que encontraré" decía Hilari Raguer durante su visita a Pamplona con referencia al viaje a Roma que tenía previsto para consultar los archivos secretos vaticanos del pontificado de Pío XI que recientemente se han abierto al público. "Aunque creo que no va a cambiar nada sustancial en la orientación que generalmente se da hoy al papel de la Iglesia ante la República y la Guerra Civil", proseguía este historiador, "será interesante consultar los documentos internos, porque tanto el Secretario de Estado como el Ministerio de Asuntos Exteriores Español o Italiano hacían dictámenes e informes ante un acontecimiento en donde se valoraban los hechos y se sugerían las decisiones a tomar. Especialmente interesante será ver los primeros informes que llegan sobre la guerra y la valoración que se hace de lo que está pasando".

En todo caso, destaca Hilari Raguer "por lo que ya conocemos existió una gran diferencia entre la actitud de la Santa Sede y la del Episcopado Español ante la Guerra Civil. Así el Episcopado Español se adhirió con entusiasmo al alzamiento, aunque en un primer momento reprimía las manifestaciones externas en espera de qué diría el Papa. En cambio, la Santa Sede fue mucho más prudente y menos belicista. Entre otras cosas, porque temía, y esto pueden demostrar los documentos de uso interno, que el régimen de Franco fuera como el de Mussolini, con el que Pío XI tenía crecientes problemas".

Señala este historiador, "la primera ocasión en que el Papa se manifiesta públicamente ante la guerra de España es el 14 de septiembre del 1936 en una audiencia un grupo de unos 500 prófugos españoles. Es un discurso muy importante, y aunque Pío XI era buen orador y solía improvisar, en esta ocasión se ciñó al discurso escrito que había sido previamente traducido al español y distribuido entre los asistentes".

Este discurso se inicia con "una lamentación de las victimas de la persecución religiosa y habla de los mártires en el sentido propio teológico, pero continua señalando que una guerra civil es un horror. Concluye bendiciendo a toda España, pero especialmente se dirige a aquellos que han asumido la difícil y peligrosa tarea de defender los derechos de la Iglesia. Y, esto son palabras textuales, el Papa afirma "decimos peligrosa porque en esta defensa a menudo se puede incurrir en excesos".

La reacción de los asistentes a este encuentro, la mayoría eclesiásticos, pero también políticos señala Hilari Raguer fue de indignación. "Estos extremistas de ultraderecha monárquicos que llevaban años saboteando la República, se pusieron furiosos con el discurso y algunos rompieron el texto allí mismo. Después la propaganda franquista quitó la última parte de aquel discurso y difundió amplísimamente la primera, que era la que le favorecía".

Mientras tanto todos los obispos españoles, excepto el catalán Vidal i Barraquer y el vasco Múgica, apoyaron a los franquistas con la firma de una carta colectiva que el Vaticano nunca ratificó "Este es otro tema del que espero encontrar documentación interna".

Pamplona, cuna de la cuestión religiosa

"La pólvora y el incienso. La Iglesia y la Guerra Civil Española" es el libro del que es autor Hilari Raguer en donde se plantea una historia moral de la iglesia española durante la guerra civil. En esta obra, el historiador mantiene que "la causa de la rebelión militar fue el miedo al separatismo, no la cuestión religiosa. De hecho los militares franquistas no habían destacado por su religiosidad y muchos de ellos eran anticlericales y propugnaban una republica laica".

Para corroborar estas afirmaciones se basa en la declaración de guerra que se produjo en los lugares donde hubo levantamiento. "En estos bandos a toque de tambor y corneta no se mencionaba para nada a la religión. Además es de todos conocidos que la por ejemplo Mola y Queipo de Llano eran anticlericales, Cabanellas masón, incluso Franco no destacaba por su religiosidad en esos tiempos. En general, el grupo de los conspiradores quería una dictadura militar, republicana y laica, con separación de Iglesia y de Estado".

El tema de la cuestión religiosa lo situá Hilari Raguer "en Pamplona, donde había mucha gente procedente de los requetés y de los integristas católicos que desea un golpe, pero no éste. Sin embargo una vez que se produce se suman al mismo para transformarlo, dándole un sentido religioso que al principio no tenía".

Este giro además es ayudado por "los excesos que en los lugares en donde no triunfó el golpe se producen contra todo lo que suene a religión. Así basta con ser sacerdote, religioso, o cristiano de acción católica para que sea liquidado sin proceso".

En opinión de este religioso "estos extremistas les sirvieron en bandeja a los militares la bandera de la guerra santa. Y aunque todavía el primero de octubre en el discurso de toma de posesión de Franco como jefe del Estado se habla de separación de Iglesia y Estado, inmediatamente el Cardenal Gomá y el Conde Rodezno protestan y esta frase se quita del texto posteriormente divulgado".

Jornadas Iglesia y Política

Hilari Raguer intervino en las Jornadas "Iglesia, Religión y Política en los años treinta en España" en donde se dieron a conocer las líneas de interpretación más importantes y actuales acerca de las difíciles relaciones que la Iglesia católica y el Estado republicano mantuvieron en el contexto de la amplia politización y movilización social que supuso la Segunda República española.

En este ámbito, la Universidad Pública de Navarra acogió a diversos expertos que aportaron claves para entender ese momento histórico tanto en España como en Navarra. Así además de Hilari Raguer, intervinieron el profesor Julio de la Cueva Merino de la Universidad de Castilla La Mancha quien habló sobre "El anticlericalismo en la cultura política republicana" y el profesor Feliciano Montero García de la Universidad de Alcalá de Henares que se refirió a "El movimiento social católico ante la política republicana: la Acción Católica".

Asimismo aportaron luz a este tema desde una perspectiva navarra, José Ángel Echeverría, de los Capuchinos de Pamplona quien habló sobre "Los capuchinos de la Provincia de Navarra-Cantabria-Aragón en los años treinta"; y el historiador Javier Dronda Martínez sobre "Una aproximación a la influencia de la Iglesia en Navarra al llegar la República". Por último también intervino Urkiza, de los Carmelitas de Markina quien expuso la situación de "Los carmelitas de la Provincia de Navarra en los años treinta".