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Viernes 29 de diciembre de 2006 [Publicaciones]

La Universidad Pública de Navarra edita un libro con los datos básicos de los encierros de San Fermín (1980-2005)

La obra recopila y analiza los datos que la empresa Kukuxumusu y la Universidad Pública de Navarra utilizaron para la creación del "Encierrómetro"

Treinta y cinco personas sufren percances, 1 herido por asta de toro, 4 trasladados al hospital, 30 heridos leves y una duración de 3,48 minutos. Éste es el perfil medio de un encierro de San Fermín en el periodo que va desde 1980 a 2005. Así se indica en el libro con los datos básicos de los encierros de San Fermín de los últimos 26 años, que ha editado la Universidad Pública de Navarra. Bajo el título Encierros de San Fermín (1980-2005). Datos básicos, se han editado 1.000 ejemplares de la obra, de 32 páginas, que se venden al precio de 4 euros.

La obra recopila y analiza los datos que la empresa Kukuxumusu y profesores del Departamento de Estadística e Investigación Operativa de la Universidad Pública de Navarra utilizaron para la construcción del "Encierrómetro", una aplicación informática que permite evaluar el riesgo de un corredor al participar en un encierro de San Fermín.

En concreto, los profesores que se han encargado de analizar los datos, mediante distintas técnicas estadísticas, son Carmen García Olaverri, Sagrario Gómez Elvira, Fermín Mallor Jiménez y Pedro Mateo Collazos. En cuanto a los datos utilizados en el análisis han sido recopilados por Kukuxumusu en hemerotecas, Gobierno de Navarra, Cruz Roja, SOS Navarra, etc., y corresponden a un total de 207 encierros.

Los datos que se han analizado contienen fechas, ganaderías, climatología, tramo del recorrido en el que se ha registrado cada percance, edad, procedencia y tiempo de hospitalización de los heridos de mayor gravedad, así como duración del encierro, distinguiendo tres categorías excluyentes de percances: heridos por asta de toro; heridos de consideración, no por asta de toro, que requieren hospitalización, a los que se denomina "trasladados"; y heridos leves que únicamente requieren atención a pie de calle, a los que se clasifica como "atendidos".

Entre las conclusiones del estudio, cabe destacar que el número de heridos por asta, el de trasladados y el de atendidos, así como la edad de los heridos por asta varía significativamente dependiendo del tramo del recorrido de que se trate. Asimismo, los autores indican que el número de heridos por asta varía significativamente según cuál sea la ganadería.

Por otra parte, el estudio pone de manifiesto que el número de atendidos "varía significativamente según el día de la semana, según sea o no fin de semana, según que el pavimento esté seco o mojado y dependiendo del año, pero sin embargo no se observa una tendencia creciente ni decreciente a lo largo de los años".

Los autores señalan que se observa una relación positiva entre la duración y el número de heridos por asta, es decir, que "cuanto más tiempo dura el encierro se produce un mayor número de heridos por asta de toro". Y también existe una relación positiva entre los distintos tipos de percances, más intensa cuando se trata de número de trasladados y número de atendidos. Esto significa "que no hay independencia entre los distintos tipos de percances, sino que hay una tendencia que refleja que cuantos más heridos de un tipo se producen también se producen más de los otros tipos", explican.

Mayor peligro al principio

En cuanto a los tramos, destaca el hecho de que la mitad de los heridos por asta se concentran sólo en dos tramos: Santo Domingo y en el callejón de la plaza de toros, mientras que sólo el 8% han tenido lugar en el Ayuntamiento. En cuanto a percances leves destaca el tramo de Telefónica ya que registra el 28,5% del total de atendidos.

En el estudio se muestra la contraposición de Mercaderes y Santo Domingo, con un 22,2% y un 18,7% de percances graves (de asta y trasladados), respectivamente, frente a Telefónica, donde dichos percances sólo alcanzan el 7,9%. A partir de estos resultados, los autores concluyen que "el comienzo del recorrido está asociado a percances graves mientras que al final se producen en proporción muchos más percances leves".

En cuanto a las ganaderías, se indica que algunas como Jandilla destacan por su peligrosidad, "que supera la media en los tres tipos de percances", y Sepúlveda y Dolores Aguirre que lo hacen en dos de los tres tipos de percances. No obstante, los autores indican que aspectos como el grado de hermanamiento de la manada hacen que la peligrosidad varíe. Pero los datos históricos disponibles no permiten conocer el número de días de permanencia de la manada en los corrales, por lo que los resultados que se presentan en la publicación se limitan al número de percances según la ganadería.

Masificación del fin de semana

En cuanto a la influencia del día de la semana en la peligrosidad del encierro, el estudio señala que "la afluencia masiva de visitantes en fin de semana incide de forma destacada en el número de percances que se registran en el encierro". Así, se observa que el sábado es el día de más percances y el domingo le sigue en cuanto a cantidad de atendidos. No obstante, se indica que el "efecto masificación" incide de forma significativa en el número de atendidos, no así en los heridos por asta ni en los traslados.

Los autores concluyen, sin embargo, que la proporción de corredores que sufren algún percance no varía durante los fines de semana. Para ello, parten de la estimación por parte de los expertos en protección ciudadana de que, en la actualidad, la cifra de participantes en el encierro puede situarse en los 2500 para días laborables y en 4000 para los fines de semana, por lo que el ratio de percances respecto a corredores arrojaría resultados muy similares en laborable y fin de semana 33.06/2500 y 43.11/4000, en torno al 1% en ambos casos.

Por otra parte, se indica que, aunque se desconocen los datos de participantes año a año, es una opinión generalizada que el número de corredores va en aumento. Los autores señalan que, de ser esto cierto, dado que el número de percances no ha aumentado en este periodo, "estaríamos ante una tendencia decreciente en la proporción de percances". Otra explicación plausible es que, independientemente de las personas que permanecen en el encierro, "el número de los que realmente corren en las astas no varía demasiado", explican.